El papel que juega la Trabajadora social frente a la emergencia sanitaria es muy relevante, ya que son múltiples las funciones que pueden desarrollar. Su actuación está enfocada a la atención y la intervención social. La llegada de esta pandemia nos obliga a reformular nuestro accionar ya que muchos escenarios han cambiado: aislamiento social obligatorio, suspensión de clases presenciales, exclusión social, pobreza extrema, desigualdad, despido masivo de trabajadores, violencia intrafamiliar, discriminación, falta de atención a pacientes con enfermedades crónicas, etc.
Ante este contexto, ya se viene trabajando, brindando orientación y capacitación en forma virtual, reformulando nuevos planes de trabajo, proponiendo nuevas acciones en busca de dar respuesta a muchos de estos desafíos y capacitándonos para enfrentar nuevas realidades sociales.